Indicadores de “Buen Gobierno” o “Gobernanza”

Como bien lo señala el profesor, Dr. José Manuel Canales, en el documento sobre las Escuelas de Gobierno, al referirse a las características de la gobernanza indica que la misma  “…No es una fórmula mágica o teoría completa, que nos dé la respuesta concreta…:”, por lo que para aventurarnos a plantear un modelo que permita a nivel comparado utilizar unos indicadores de “buen gobierno”  o “gobernanza” debemos estar conscientes que si bien es cierto se puede diagnosticar y plantear un sistema que permita ver errores y evaluar aciertos en distintos Estados, en la práctica el asunto es del todo perfectible y modificable de manera constante.

El Código Iberoamericano de Buen Gobierno define que se puede entender como Buen Gobierno, de la siguiente manera: “… aquél que busca y promueve el interés general, la participación ciudadana, la equidad, la inclusión social y la lucha contra la pobreza, respetando todos los derechos humanos, los valores y procedimientos de la democracia y el Estado de Derecho.”

Por lo que al tratarse de un planteamiento, mi modelo podría ser utilizado a nivel de países latinoamericanos, realizo esta observación puesto que a nivel de grandes potencias de Norteamérica así como en Europa, los estándares de los últimos años en particular respecto al avance en materia de consolidación de Estados de Derecho y respeto de los Derechos Humanos, llevan ventaja frente a democracias jóvenes como las latinoamericanas que en múltiples casos en la segunda mitad del siglo XX tuvieron que vivir amenazas a su institucionalidad como Estado, debido a Golpes de Estado y Dictaduras.

En este contexto mi planteamiento como indicadores de “Buen Gobierno” o “Gobernanza” que permita la comparación entre países sería el siguiente:

A continuación me permitiré definir cada uno de los parámetros que deberían tenerse en cuenta a la hora de evaluar a través de estos indicadores.

 

A continuación me permitiré definir cada uno de los parámetros que deberían tenerse en cuenta a la hora de evaluar a través de estos indicadores.

1. Respeto a los Derechos Humanos.- dentro de los elementos que forman parte de todo Estado de Derecho se encuentra un gobierno constituido, existencia de un ordenamiento jurídico y el sometimiento del Estado a estas y su correcta aplicación. Sin embargo, uno adicional viene a ser la dignidad del ser humano que se materializa a través del respeto a los Derechos Humanos, situación que será guía y marcará la línea base para la correcta evaluación a administraciones estatales.

2.  Democracia: Elecciones libres.-  Si bien es cierto el concepto de democracia abarca mucho más que el simple tema “electoral” es necesario conocer que quienes lleguen al poder a través de las mismas lo hagan por medios lícitos, en igualdad de condiciones y sobre todo que sean la respuesta del soberano (pueblo) así como su decisión de quienes guiarán su destino y serán sus representantes. Ahí radica la importancia de contar con procesos sin interferencias y que reflejen la voluntad popular.

3.  Participación ciudadana.-  los individuos dentro de la sociedad dejaron de ser actores pasivos y desde la segunda mitad del siglo XX han tomado un rol protagónico dentro de la administración del Estado, para lo cual deben ocupar una doble función.

  •  Toma de decisiones.- ser activos y colaborar en el proceso de toma de decisiones por parte de los distintos organismos del Estado, a fin de que se satisfagan sus necesidades; un claro ejemplo de ello son los Presupuestos Participativos en Parroquias Rurales, Municipalidades, etc.
  • Fiscalizadores.- si bien es cierto a través de sus presentantes (legisladores) estos tienen esta facultad, pese a ello los ciudadanos tienen derecho a saber de primera mano lo que sucede con sus recursos así como tener la capacidad de denunciar malos manejos, deficientes servicios, etc.

4.  Independencia de Funciones del Estado.- A lo mejor a nivel europeo este ítem se entendería como superado, la aparición en Latinoamérica de gobiernos que operan a través de las denominadas, “democracias delegativas” como las califica O´Donell,  nos lleva a pensar que un indicador necesario debe ser que las distintas funciones del Estado coordinen en su actuar, pero en ningún momento se subordinen o que una determinada función se imponga sobre las otras. Pues se caería la llamada teoría de pesos y contrapesos tan necesaria en una democracia.

5.  Transparencia- Rendición de cuentas:  .- un gobierno que se encuentre al alcance de la gente y sobre todo que no esconda sus actos da como prioridad la participación de los individuos, así como tiene la obligación de dar a sus mandantes un reporte semanal, trimestral, semestral y anual de sus actuaciones. Dónde y por qué ha realizado una inversión, por qué se han diseñado las políticas públicas de una manera determinada, y sobre todo que la información esté al alcance de los administrados quienes en cualquier momento pueden solicitar dicha documentación para fiscalizar el proceso de prestación de servicios o la satisfacción con las obras ejecutadas por el gobernante de turno.

6.  E government.- en el siglo XXI las nuevas plataformas, en particular las digitales así como las Tecnologías de la Información y Comunicación, han hecho que las barreras cambien así como el modelo de administración. Pasando de una vertical y llena de trabas con la administración, a una horizontal, inmediata a través de las redes por ejemplo. Pues gracias a ellas los trámites, la comunicación entre ciudadanos y gobierno es directa, sin intermediarios, lo cual propicia la participación y hace un actor importante dentro del proceso al individuo.

Ej: las Redes Sociales (cuentas oficiales de Twitter de Municipios, Empresas Públicas), o portales oficiales (donde se cargan los presupuestos, resoluciones, información del contribuyente, etc)

7. Responsabilidad.- Solamente en un Estado donde el funcionario público así como el gobernante sea responsable por sus actos, y que la legislación permita que se aplique el principio de repetición en caso de inadecuada prestación de un servicio, hace que el gobierno dentro de sus actuaciones aplique los principios de planificación, precaución, eficacia y calidad.

 

Bibliografía:

CANALES ALIENDE, José Manuel, LAS ESCUELAS DE GOBIERNO:

UNA VISIÓN ESTRATÉGICA, UN RETO, Y UNA RESPUESTA INSTITUCIONAL PARA LA CAPACITACIÓN EN LOS ASUNTOS PÚBLICOS DEL SIGLO XXI, Universidad de Alicante. http://www.masterliderazgo.com/files/Unavestratca.pdf, último acceso 23/11/2012

Von Haldenwang Christian, Gobernanza sistémica y desarrollo en América Latina, Revista CEPAL 85, http://www.eclac.cl/publicaciones/xml/8/21038/lcg2266evonHaldenwang.pdf, último acceso 23/11/2012

Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo,  CÓDIGO  IBEROAMERICANO DE BUEN GOBIERNO.

Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, Gobernanza democrática. http://web.undp.org/annualreport2011/espanol/gobernanza_democratica.html, último acceso 23/11/2012.

 

 

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