La estructura de las juntas parroquiales rurales en el Ecuador

Dentro de la asignatura “…” el profesor Manuel Menendez nos plantea realizar una entrada en este espacio del blog, con la pregunta:

“¿Cuál es el tamaño ideal de la composición personal de una institución con el objetivo de atender a su fines con integridad?”

Introducción:
Como no puede ser de otra manera la mayor parte de compañeros del Máster ha realizado sobre instituciones político-administrativas españolas, sin embargo, debido a mi nacionalidad y sobre todo para aportar al debate he decidido realizarla sobre una institución ecuatoriana y en particular sobre la forma de organización administrativa más pequeña pero a la vez importante, me refiero a las Juntas Parroquiales, pues son el vínculo entre los gobiernos autónomos descentralizados, GADS, más grandes y estas que tienen su razón de ser para integrar al sector rural, que en el caso del Ecuador fue olvidado y marginado durante toda su historia.

Antecedentes:
La República del Ecuador, es un país con una superficie total de 283.561 kilómetros cuadrados, cuenta con una población de más de quince millones de personas; el territorio se encuentra dividido en provincias, cantones y parroquias. (24 provincias, 221 cantones y 1500 parroquias rurales). Cabe señalar que conforme lo señala la Constitución de 2008, la nueva composición incluirá a las regiones, mismas que se deberán crear en unión de provincias y que tendrán competencias más amplias, sin embargo, hasta la fecha no se ha iniciado ningún proceso, razón por la cual si fenece el plazo asignado en la carta fundamental, será el ejecutivo quien envíe un proyecto al legislativo para crear estas regiones.

Art. 238 “…Constituyen gobiernos autónomos descentralizados las juntas parroquiales rurales, los concejos municipales, los concejos metropolitanos, los consejos provinciales y los consejos regionales.” mapa

 

Desarrollo
El presidente de la República del Ecuador, dentro de su autodenominado proyecto de “Revolución Ciudadana” insiste que las Juntas Parroquiales Rurales son el órgano más pequeño desde donde “nace la patria”, pues considera que durante la aplicación del modelo neoliberal anterior se excluyó a los sectores rurales e indígenas, y que ahora al “refundar” el Estado con la Constitución del 2008 se debe dar mayor participación y competencias a estas.

Ya con el carácter de Ley Orgánica la Asamblea Nacional del Ecuador, en octubre de 2010 publicó el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización, con el cual se reguló de manera plena las competencias y funciones asignadas a los GADS-

Para las parroquias rurales, se crea un marco normativo más desarrollado que aquel que constaba en la ley que las regulaba. Por ejemplo, se limita el ejercicio de fiscalización de los órganos legislativos; para la delegación obligatoria de la máxima autoridad ejecutiva se aumentó el plazo para tres días; la máxima autoridad ejecutiva tiene derecho al voto; se realizan modificaciones respecto de las disposiciones sobre los planes, presupuestos, comisiones, legislación, decisiones-votaciones, dietas y remuneraciones.

Del art 24 y siguientes del COOTAD se establecen la regulación de las parroquias rurales, las cuales “constituyen circunscripciones territoriales integradas a un cantón a través de una ordenanza”. Y dentro de los requisitos consta que deberán tener al menos 10 mil habitantes, de los cuales 2 mil al menos deberán residir en la cabecera parroquial.
Por otro lado el mismo cuerpo legal a partir del art. 66 y siguientes señalan ya las competencias y funciones del órgano de gobierno como tal, es decir de la Junta Parroquial Rural.

A la cual se le define como “….el órgano de gobierno de la parroquia rural. Estará integrado por los vocales elegidos por votación popular, de entre los cuales el más votado lo presidirá…”

Si bien es cierto sus atribuciones son bastante limitadas pues siguen manteniendo una vinculación directa con el órgano político cantonal, si reciben recursos pues dentro de sus potestades se incluye la ejecución de obras para la población a través de una priorización adecuada. Pues el Estado asigna del presupuesto general del Estado un 21% de fondos permanentes y el 10% de no permanentes para todos los GADS. De los cuales un 67% se llevarán los municipios y tan solo el 6% les corresponderá a las juntas parroquiales.
Cabe indicar que para el reparto se tomará en cuenta el tamaño y densidad poblacional. Necesidades insatisfechas. Logros en el mejoramiento de niveles de vida, así como cumplimiento de metas del Plan Nacional de Desarrollo (el cual es diseñado por el ejecutivo cada 4 años).

Dentro de la estructura de las Juntas Parroquiales, encontramos al Presidente, Vicepresidente y Vocales (su número varía de acuerdo al tamaño de la población). Cuentan con un Secretario y un tesorero designados por el Ejecutivo parroquial.
Sin embargo, dadas las atribuciones que le concede la ley, así como para ejecutar su presupuesto y realizar una correcta planificación, tienen un asesor jurídico, un técnico en ingeniería, un contador, así como personal de apoyo de secretaría y logística.

Si bien es cierto su estructura parece sencilla, los escasos recursos que se asignan no permiten que los fondos entregados alcancen para cumplir a satisfacción todas las competencias asignadas.

Mientras que en otros casos, el arriendo del local donde funciona la Junta Parroquial Rural, así como el transporte (compra de vehículos para el ejecutivo así como para los vocales, y pago de remuneraciones para chóferes , hace que todo el presupuesto se diluya en gastos corrientes, quedando los planes en buenas intenciones y sin que la idea de que la población olvidada normalmente marginal o indígena sea atendida de manera directa por sus propias autoridades.

Conclusión:
La idea de conformar un gobierno local mucho más cercano a la población rural no debería quedarse tan solo en postulados tanto en la Constitución como en la ley, sino al contrario se deberían asignar los recursos suficientes para que estas instituciones políticas creadas puedan operar al 100%.

Como se ha podido observar su estructura es realmente pequeña, así como el gasto no representa mucho para los fines que realmente debe cumplir. Sea de paso, si los recursos que se les asignan se incrementan, es necesario una debida preparación, capacitación y acompañamiento a los gobiernos parroquiales para su uso adecuado y no dilapidarlos en asuntos suntuarios que nada tienen que ver con la satisfacción de intereses de la población. Ya que normalmente quienes llegan a los cargos de presidente o vocales de la Junta Parroquial Rural son líderes comunitarios llenos de buenas intenciones, pero no necesariamente con preparación técnica o universitaria para la gestión.

Fuentes de consulta:
La junta parroquial rural en la legislación ecuatoriana ¿gobierno autónomo descentralizado?, Almeida Gudiño, Lenin Tarquino, http://repositorio.uasb.edu.ec/handle/10644/2778 última consulta 24/01/2013
GOBIERNO LOCAL PARTICIPACIÓN POLÍTICA DEMOCRACIA DESARROLLO LOCAL DESCENTRALIZACIÓN, AUTONOMÍA ADMINISTRATIVA, Torres Paz, Marcelo http://flacsoandes.org/dspace/handle/10469/441 último acceso 24/01/2013
Web Institucional: http://www.ame.gob.ec/ame/
Web Institucional: http://www.politica.gob.ec/
Constitución del Ecuador 2008
COOTAD 2010

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3 respuestas a La estructura de las juntas parroquiales rurales en el Ecuador

  1. jesús dijo:

    Estimado Andrés:

    En relación con la idea que expones de conformar un gobierno local más cercano al ámbito rural asignado los recursos financieros y de otra índole necesarios para su funcionamiento, estoy de acuerdo contigo en la importancia de este ente en cuanto a la participación ciudadana y su función esencial de hacer llegar a este ámbito las políticas públicas que desde instancias superiores se reflejen en sus agendas para el funcionamiento y mejoras del ámbito rural. Desde la Constitución, en su artículo 238, reconoce a las Juntas Parroquiales Rurales la condición de gobierno descentralizado y, por tanto, con autonomía política, administrativa y financiera para la consecución de sus fines. Así mismo se le reconoce una facultad reglamentaria, ejecutiva y territorial. Del mismo modo, la Constitución reconoce la posibilidad de agrupación de las Parroquias Rurales en mancomunidades para mejorar la gestión de sus fines. En este aspecto sobre la funcionalidad de las Juntas Parroquiales Rurales la Constitución y la Ley le confiere todos los mecanismos de autonomía y suficiencia financiera para la consecución de sus fines. Con lo cual, los fines para los que fueron creadas estos entes y los recursos que reconoce la Carta Magna son los necesarios para que estos entes jueguen un gran papel en la sociedad ecuatoriana.
    Por otra parte, en cuanto al tamaño personal de estos entes decir que la Ley Orgánica de Juntas Parroquiales Rurales de 2010, en su artículo 7 dispone una composición de cinco miembros, y suplentes, elegidos de forma democrática. Con respecto al número de Juntas Parroquiales Rurales que hay en Ecuador, existe un total de 1500 parroquias rurales que aplica políticas sociales y económicas a aproximadamente 2,2 millones de ecuatorianos.
    En definitiva, Andrés, por lo leído sobre estos entes son de gran importancia para el estado de Ecuador y, por su puesto, para los ciudadanos que viven en entornos rurales. En cuanto a sus fines son los apropiados para dar cobertura a unas necesidades, económicas y sociales, que desde el ámbito rural son esenciales para su modernización y prosperidad. Tal vez, la cuestión ha debatir sería que aún siendo reconocida su autonomía y suficiencia financiera, tanto en la Constitución como en las leyes, ésta no es reconocida a la hora de los entes jerárquicamente superiores de aportar recursos. Por otro lado, en cuanto al tamaño del personal que conforman las parroquias es perfectamente asumible. En cuanto a los entes, existen cuatro divisiones administrativas, al igual que en España, y a mi juicio, como he argumentado en el caso de las Diputaciones Provinciales de España, en el caso de Ecuador son demasiados entes, por consiguiente demasiado personal y demasiado gasto. Las parroquias por la función y la cercanía a los ciudadanos son necesarias, pero, ¿se podría suprimir los cantones?. La respuesta te la dejo a ti.

  2. victor dijo:

    este es un buen citio

  3. noe dijo:

    tienes toda la razon deberia suprimir los cntones

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